viernes, 7 de noviembre de 2014

GRACELING- Kristin Cashore

Muy bien, he regresado y ésta vez con una temática un poco diferente a la del libro anterior. Y también debo decir que con esto me he dado cuenta de algo curioso. Como lectora soy muy ávida y puedo decir muy bien cómo y qué me hace sentir un libro en específico... pero para hacer ésta entrada, ya que era un libro el cual había leído hacía ya algún tiempo... tuve que releerlo para poder dar mi opinión sobre él. No porque sea un libro fácil de olvidar, una vez leo un libro, no lo olvido, sino que podría llamarlo desconfianza de mi objetividad al momento de hablar de él sin tener las impresiones y emociones totalmente frescas. Tal vez sea algo que pueda hacer con el tiempo... pero por el momento, debo ser una crítica de carne fresca, si es que se entiende.
Portada del ejemplar que conseguí... 
Ya habiendo dado algunos datos curiosos, pasaré a hablar del libro en cuestión...
Este libro nos sitúa en un mundo diferente, en un mundo en nuestra fantasía, al estilo de la burguesía con siete reinos ubicados cercanos, cada cuál con su monarca y sus propios problemas de reinos. Este libro en específico, se sitúa en el reino medio del mapa, Meridia (bastante dice el nombre por si solo) y tendrá como protagonista a una chica llamada Katsa. ¿Qué tiene de interesante la trama? Pues que en los siete reinos, hay personas comunes pero también están aquellos llamados "gracelings". Un graceling es una persona portadora de una "gracia", que es un especie de poder especial. Hay desde gracias que dotan a las personas con súper fuerza, habilidad en la lucha; o algunas menos impresionantes, como respirar bajo el agua durante un tiempo imposible para un humano, o simplemente poder hablarlo todo al revés. Y es un cambio que sufren algunos niños, sin un orden en especial. Y es precisamente, la gracia de Katsa, lo que la hace tan especial para su rey, para ella misma y para toda la historia.
El mundo de fantasía que crea la autora es digerible, un nivel soportable y apenas fantasioso, lo cuál sería recomendable para alguien que quiera empezar en este género. No es nada difícil de imaginar, ya que solo es en cuánto a las gracias de los personajes. Lo llamaría un libro de fantasía ligera.
Así mismo, la escritura en tercera persona nos permite conocer a los personajes sin perder de vista al personaje principal. Y también tiene una trama muy bien elaborada, muy fácil de seguir, con un tiempo y ritmo cronólogico seguido, sin mayores saltos, excepto en los pasajes donde vemos algunos recuerdos de Katsa, que van surgiendo de la mano de las circunstancias que ella vive.
Como en toda buena fantasía y libro adulto-juvenil, no puede faltar el romance. Aunque un poco predecible, a mi parecer, tiene un toque ligero y justo para darle gusto a las partes que sin él serían toscas y pesadas.
Cuando hablamos de personajes que llamaron mi atención, me puedo referir en primer lugar a la parte masculina principal del libro: Po (es el nombre de pila, el verdadero es vergonzoso), es un príncipe graceling del reino de Lenidia, unos años mayor que nuestra protagonista con una gracia debo de decir, bastante única. La forma de actuar y ser de Po, no pudo menos que ganarse mi afecto y me puse en su lugar bastantes veces durante la historia, en especial cuando debía ser paciente con Katsa.
Otro personaje, segundón, pero que capto mi atención, es el primo de Katsa, el príncipe Raffin (este nombre no está tan mal), simplemente como amante de la ciencia, no puedo menos que amarlo y quererlo, debido al toque científico que le dan.
El personaje femenino que siento que vale la pena prestarle atención también, es Gramilla, la princesa del reino de Monmar, que se verá junto con los personajes principales, en necesidad de huir de toda tierra conocida para salvar su vida y su razón de las garras del rey Leck (su padre, rey de Monmar) que será el villano en está historia. Para los diez años que le atribuye la autora, me pude identificar con ella, admirar su decisión y fortaleza y esperar que logrará llegar al final de la historia.
Y creo que tengo una fijación extraña con los villanos, porque el personaje de Leck, con sus demonios interiores y esa "locura y maldad" que se le atribuyen, logró captar mi atención y tratar de comprenderlo, en lo poco que lo enfocan en la historia.
A pesar que es un libro que disfrute, debo decir que hay cosas con las que no estoy de acuerdo:

  • Con el dolor de mi corazón, debo decir que no puedo amar a Katsa. Para ser una chica que ha pasado por lo que ha pasado, no siento que sea alguien capaz de interiorizar las experiencias, es inmadura y eso le quita, a mi parecer, la fuerza a su personaje. A pesar de ser una rompe-traseros con gran capacidad de cálculo, siento que es pura fuerza bruta, sin pensamiento, lo que la hace una fuerza sin dirección. Fue una buena protagonista, pero esperaba más...
  • Odié (es pesado hasta escribirlo, pero es la verdad) la descripción física de los personajes en la historia. Solamente, datos generales, muy a lo "random", lo que me dificultó formar el personaje en mi cabeza. Hubiera querido... no!! Necesitaba más detalles de ellos además del color de pelo, estatura, color de tez y los ojos. Me sentí muy insatisfecha con eso. 
Haciendo justicia, los personajes estaban mal descritos, pero los paisajes me dejaron satisfecha. Así mismo, la facilidad del mapa que había al inicio del libro, me ayudó mucho para ubicarme "geográficamente" y poder darle buen seguimiento a la historia. 
No estoy muy segura de la situación en la que queda Po, no porque sea uno de mis favoritos, pero siento que llegó a ser injusto. Aunque sin ese drama, la historia habría caído en lo monótono, creo. 
Tampoco me siento muy segura del desarrollo de la historia en la trilogía (Fuego, segundo libro; Bitterblue, tercero), ya que aquí no quedan cabos sueltos demasiado llamativos, sin embargo, estoy deseando leerlos para poder hacer un mejor comentario de esto. El tercero ya lo poseo, debo conseguir el segundo... Saliendo un poco de tema, me choca no conseguir las series completas, o que no estén completas ya que lo dejan a uno inconcluso, pero en fin... 
Espero que el resto de la trilogía esté mejor desarrollada en cuánto a personajes y que las tramas me den algo más en que pensar, que no las sienta tan predecibles. 
A pesar de todo, es un libro que disfrute y cuando lo releí, me di cuenta que no estaba tan mal, por lo cual decidí escribir mi opinión sobre él. 
Seguiré en busca de más libros y más géneros que explorar para formar mis opiniones, inexpertas, pero sinceras. 
Hablando de proyectos: espero poder escribir algo sobre LOS PILARES DE LA TIERRA de Ken Follett, al cuál siempre he querido leer y hasta ahora podré hacer, gracias a mi amigo Ricardo. Así mismo, el resto de esta trilogía y otros cuántos más. 
Un "pasa-páginas" diferente pero que puede hacer desear poseer alguna gracia... o tal vez no... 

martes, 28 de octubre de 2014

EL EVANGELIO DEL MAL- Patrick Graham

Si algo he sentido difícil, es explicar este libro... Primero que nada debo decir que no es parecido a nada que haya leído antes. Simplemente puedo decir que es un libro único en su especie, si es que eso se entiende.
Es un libro que me saco de la rutina y de buena forma, y me dejó un sabor agradable en la boca.
Patrick Graham es un pseudónimo...
Pocas veces me he encontrado con un libro que encierre una trama tan intensa y la pueda conservar a lo largo de toda la historia. Esto, obviamente, puso puntos a favor. Soy fanática de las lecturas intensas, de esas, que cuando uno toma el libro y se adentra, es casi imposible dejar de leer.
La escritura en tercera persona ayuda a conocer cada detalle, ser un espectador, pero de una forma curiosa, ya que al adentrarse en la historia uno puede meterse bajo la piel de cada uno de los personajes conforme se presentan en la trama.
El detalle de trasladarse de una época a otra, nos guía a un destino, un destino que anhelamos al mismo tiempo que le tememos. Al entrar en esas épocas, se corre el riesgo de no manejar el simbolismo y las características de la época de la mejor manera, pero es algo que no sucede en este libro. Esta lleno de detalles en los que vale la pena detenerse a analizar. Y debo decir, es algo que me vi obligada a hacer; hubieron momentos donde debía cerrar el libro, analizar y recabar detalles, para darle forma a ese rompecabezas que empezaba a tener lugar en mi mente.
Algo extraño, algo que asustaría a cualquiera, o por lo cual me podrían juzgar de loca, es que mis escenas favoritas de este libro son las posesiones demoníacas. Y sé que me arriesgo mucho al decirlo. El autor logra darle tanta vivacidad, tanto detalle y tanta fuerza, que me dejaron impresionada, y debo confesar, eso me encantó. Le da un toque diferente al libro. El temor, ese cosquilleo que es la antesala al miedo, se posicionaba en mi mente, se agazapaba con los ojos brillantes y ronroneaba, como una enorme bestia que esperaba para atacar, complacida en su juego y en saber que era el dueño de mis emociones. El poder jugar con esta bestia, tentarla y acariciarla lentamente, dejar que fluyera su influencia en mis venas y mi sangre, dejar que se me crisparán los nervios, son sensaciones que logró provocar esta lectura... Pero no me quejo.
Fue un baile peligroso, con un enemigo atemorizante, que sin duda, volvería a bailar con una sonrisa en mi rostro. Tal vez, porque encontró eco en la bestia que todos llevamos dentro y que sé que no soy excepción en poseerla.
Así como todo gira sobre un manuscrito prohibido y maléfico, encontramos las dos partes de siempre en el libro: el bien y el mal, luz y oscuridad. Ambos representados en unos personajes que me dejaron encantada:

  • El padre Carzo (Alfonso), que aparece ya avanzada la trama, un exorcista veterano, con una historia propia, un secreto que no dejo de sorprenderme, no sólo lo hace uno de mis personajes favoritos, si no también, hace que se sienta humano, lo que nos permite ponernos de su lado y ser sus acompañantes en esta batalla contra el mal. Incluso, creo que el final del padre Carzo (sin spoilers) es el que merece un personaje de su magnitud. 
  • Caleb, el perfecto antagónico, tanto para el padre Carzo como para el mundo entero. No perdió en ningún momento su presencia y fuerza en todo lo largo de la historia. Incluso, cuando no llegaban a incluirlo en un pasaje, uno podía saber que ahí estaba. Siempre presente, aguardando con una sonrisa que solo reflejaba la maldad contenida en su alma y en el mismísimo infierno; y esos dos ojos relucientes y capaces de ver un alma temerosa en la oscuridad. 
Aunque el padre Carzo me pareció un personaje increíble, me quedo con Caleb como mi favorito de toda la historia. Su final era el esperado, pero al mismo tiempo, muy inesperado. Digno del enviado del Hades y del suplicio. 

Pero... no todo son sólo rosas, siempre vienen acompañadas de espinas. Hay detalles de este libro, muy pocos sí, pero detalles que me hubieran gustado que fueran diferentes: 
  • Marie Parks es mi primer detalle. Mi primer pero. Es una agente del FBI con un don poderoso y escalofriante, Aunque al inicio de la trama es un personaje fuerte (adoro a las chicas rompe traseros) enfrenta a sus propios temores y fantasmas. Pensé que tendría un papel más importante, más que sólo convertirse en un mero instrumento para hallar el dichoso manuscrito. A pesar que Marie demuestra que hay fantasmas de los cuales no se pueden escapar... ni destruir... Me hubiera gustado un poco más de fuerza de parte de ella, más al final de la historia. 
  • Un tema que siempre me ha gustado en una trama de este estilo, regresando a épocas antiguas (medioevo), es la mención de la Inquisición. Sin embargo, aquí aparece como un órgano de la Iglesia lleno de ineptos y débiles. Es obvio, por la época conocemos que era más superstición que otras cosas, pero siento que los hicieron ver como una bola de miedosos y santiguadores. Aunque entiendo, que no era en torno a esto que giraba la historia. 
Aún con esos pocos detalles, debo decir que es un libro digno de leerse... pero no para los débiles de corazón y mente. El criterio que se forme cada quién del libro y de la historia dependerán de cada uno y sus creencias. Y como es de un tema muy espinoso, es probable, es de esperarse que no sea del gusto de todos. 

El final... aún no sé que sentir con exactitud. El final es el que debe tener un libro de esta clase, es el final justo para una trama y tiene la intensidad que merece. Un final diferente habría arruinado toda la historia y lo que conseguía. 

Es uno de los pocos libros que me ha dejado con una resaca literaria tan intensa y reviviendo escenas, examinándolas y rebuscando hasta el más mínimo detalle. Es un libro fácil de leer, pero no tan fácil de digerir... Y una aventura que reto a mi fortaleza y de lo que no me quejo ni arrepiento...