Es un libro que me saco de la rutina y de buena forma, y me dejó un sabor agradable en la boca.
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| Patrick Graham es un pseudónimo... |
La escritura en tercera persona ayuda a conocer cada detalle, ser un espectador, pero de una forma curiosa, ya que al adentrarse en la historia uno puede meterse bajo la piel de cada uno de los personajes conforme se presentan en la trama.
El detalle de trasladarse de una época a otra, nos guía a un destino, un destino que anhelamos al mismo tiempo que le tememos. Al entrar en esas épocas, se corre el riesgo de no manejar el simbolismo y las características de la época de la mejor manera, pero es algo que no sucede en este libro. Esta lleno de detalles en los que vale la pena detenerse a analizar. Y debo decir, es algo que me vi obligada a hacer; hubieron momentos donde debía cerrar el libro, analizar y recabar detalles, para darle forma a ese rompecabezas que empezaba a tener lugar en mi mente.
Algo extraño, algo que asustaría a cualquiera, o por lo cual me podrían juzgar de loca, es que mis escenas favoritas de este libro son las posesiones demoníacas. Y sé que me arriesgo mucho al decirlo. El autor logra darle tanta vivacidad, tanto detalle y tanta fuerza, que me dejaron impresionada, y debo confesar, eso me encantó. Le da un toque diferente al libro. El temor, ese cosquilleo que es la antesala al miedo, se posicionaba en mi mente, se agazapaba con los ojos brillantes y ronroneaba, como una enorme bestia que esperaba para atacar, complacida en su juego y en saber que era el dueño de mis emociones. El poder jugar con esta bestia, tentarla y acariciarla lentamente, dejar que fluyera su influencia en mis venas y mi sangre, dejar que se me crisparán los nervios, son sensaciones que logró provocar esta lectura... Pero no me quejo.
Fue un baile peligroso, con un enemigo atemorizante, que sin duda, volvería a bailar con una sonrisa en mi rostro. Tal vez, porque encontró eco en la bestia que todos llevamos dentro y que sé que no soy excepción en poseerla.
Así como todo gira sobre un manuscrito prohibido y maléfico, encontramos las dos partes de siempre en el libro: el bien y el mal, luz y oscuridad. Ambos representados en unos personajes que me dejaron encantada:
- El padre Carzo (Alfonso), que aparece ya avanzada la trama, un exorcista veterano, con una historia propia, un secreto que no dejo de sorprenderme, no sólo lo hace uno de mis personajes favoritos, si no también, hace que se sienta humano, lo que nos permite ponernos de su lado y ser sus acompañantes en esta batalla contra el mal. Incluso, creo que el final del padre Carzo (sin spoilers) es el que merece un personaje de su magnitud.
- Caleb, el perfecto antagónico, tanto para el padre Carzo como para el mundo entero. No perdió en ningún momento su presencia y fuerza en todo lo largo de la historia. Incluso, cuando no llegaban a incluirlo en un pasaje, uno podía saber que ahí estaba. Siempre presente, aguardando con una sonrisa que solo reflejaba la maldad contenida en su alma y en el mismísimo infierno; y esos dos ojos relucientes y capaces de ver un alma temerosa en la oscuridad.
Aunque el padre Carzo me pareció un personaje increíble, me quedo con Caleb como mi favorito de toda la historia. Su final era el esperado, pero al mismo tiempo, muy inesperado. Digno del enviado del Hades y del suplicio.
Pero... no todo son sólo rosas, siempre vienen acompañadas de espinas. Hay detalles de este libro, muy pocos sí, pero detalles que me hubieran gustado que fueran diferentes:
- Marie Parks es mi primer detalle. Mi primer pero. Es una agente del FBI con un don poderoso y escalofriante, Aunque al inicio de la trama es un personaje fuerte (adoro a las chicas rompe traseros) enfrenta a sus propios temores y fantasmas. Pensé que tendría un papel más importante, más que sólo convertirse en un mero instrumento para hallar el dichoso manuscrito. A pesar que Marie demuestra que hay fantasmas de los cuales no se pueden escapar... ni destruir... Me hubiera gustado un poco más de fuerza de parte de ella, más al final de la historia.
- Un tema que siempre me ha gustado en una trama de este estilo, regresando a épocas antiguas (medioevo), es la mención de la Inquisición. Sin embargo, aquí aparece como un órgano de la Iglesia lleno de ineptos y débiles. Es obvio, por la época conocemos que era más superstición que otras cosas, pero siento que los hicieron ver como una bola de miedosos y santiguadores. Aunque entiendo, que no era en torno a esto que giraba la historia.
Aún con esos pocos detalles, debo decir que es un libro digno de leerse... pero no para los débiles de corazón y mente. El criterio que se forme cada quién del libro y de la historia dependerán de cada uno y sus creencias. Y como es de un tema muy espinoso, es probable, es de esperarse que no sea del gusto de todos.
El final... aún no sé que sentir con exactitud. El final es el que debe tener un libro de esta clase, es el final justo para una trama y tiene la intensidad que merece. Un final diferente habría arruinado toda la historia y lo que conseguía.
Es uno de los pocos libros que me ha dejado con una resaca literaria tan intensa y reviviendo escenas, examinándolas y rebuscando hasta el más mínimo detalle. Es un libro fácil de leer, pero no tan fácil de digerir... Y una aventura que reto a mi fortaleza y de lo que no me quejo ni arrepiento...

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